Entre mis sombras camina mi luz,
camina lenta y apresurada,
sola y acompañada...
Recorre mi carne,
abre mi barro,
sangra hacia nuevos ríos,
y a golpes de martillo
se desliza hacia el mar.
Se entrega a la furia de su oleaje,
a la tormenta de su estruendo,
a la algarabía de la vida,
a sentirse todo y a la vez nada.
Allí camina mi luz...